logo
Expertos Three Points

Lidera la transformación de las organizaciones para convertirlas en digital ecosystems

¿Existe un precio demasiado alto para proteger a los niños?

16/12/2021
0 comentarios

Una nueva polémica relativa a la invasión de la privacidad se ha desatado recientemente a propósito de la presentación de una nueva aplicación de Apple que, en nombre del control parental y la seguridad y la protección del menor, escanea el iPhone y detecta posibles mensajes, imágenes y consultas pornográficas. Por contra, esta acción preventiva puede dar lugar a una apropiación de datos sensibles y privados del móvil del menor por parte de la compañía. El derecho a la seguridad entra en colisión con el derecho a la privacidad. 

¿Es aceptable para los padres la cesión de espacios de privacidad para defender a sus hijos de tóxicos como la pornografía?

Los riesgos

Por encima de otros, hay dos riesgos especialmente graves asociados al uso de las tecnologías digitales:

  1. Su efecto negativo sobre las personas y, de forma especial, sobre los menores: consumo de contenidos homófobos, violentos y pornográficos, adicciones, ciberbullying… Este riesgo está asociado al mal uso.
  2. La conversión a datos de todo cuanto acontece en el mundo digital y su uso: qué datos se recogen, cómo se recogen, quién los custodia, quién los acaba adquiriendo después y para qué. Este riesgo está asociado al mero uso.

¿A quién obliga la ley?

Varias leyes en España se ocupan de la protección del menor: la Ley de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (2021), la predigital Ley de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen (1982) y, sobre todo, la Ley de Protección de Datos Personales y de garantía de los derechos digitales (2018), en la que se alude tanto al papel de padres y tutores legales como al de empresas tecnológicas en cuanto a la protección de los datos y la privacidad del menor.

Pero, ¿es efectiva esta protección del menor? ¿Atañe por igual a personas físicas como a personas jurídicas? Veamos dos ejemplos concretos.

Acepto las condiciones

En el momento de dar nuestro consentimiento a la instalación o acceso a unos servicios, ¿suministran las empresas la información necesaria al usuario, de forma accesible y transparente, para que este pueda valorar de forma justa su aceptación? Es decir, ¿uno sabe claramente qué datos está cediendo cuando instala una aplicación o se incorpora a un servicio, por muy gratuito que sea?

Es evidente que las compañías informan de ello, pero ¿lo hacen de una forma accesible y comprensible para un usuario no especializado en textos legales? ¿Tienen en cuenta el dispositivo de lectura, es decir, si esta información se está consumiendo desde una pantalla pequeña o grande?

Pocas veces el mensaje se adapta a estas dos circunstancias.

Te lo juro por Snoopy

En el momento de valorar el cumplimiento de las condiciones de uso para el acceso a un servicio, ¿hacen estas empresas un control de la veracidad de los datos que los usuarios vierten? Es decir, todavía hoy, ¿puede un menor de edad mentir sobre su edad o su identidad para lograr acceder a un servicio o a un contenido?

Es paradójica la coexistencia de mecanismos de identificación de la identidad de total fiabilidad con su poca implantación para casos de verdadera necesidad.

Puro teatro

Es evidente que las empresas que comercian con datos pueden operar manteniendo una actitud ciertamente dudosa y esquiva en lo referente al respeto a la privacidad de sus usuarios, a su protección y al cumplimiento de las leyes al respecto, pues pueden incumplirlas o cumplirlas sin esforzarse para hacer efectiva su finalidad.

Así pues, más allá de lo legal, la realidad es que el peso de la protección del menor recae exclusivamente sobre los padres.

La infancia es el momento

Durante la infancia ninguna aplicación de control parental parece indicada, pues el control debería ser ejercido por los padres de forma directa, desde el diálogo, la negociación y la comprensión mutua. Herramientas como los horarios, los contratos y las normativas son de gran utilidad. Y durante la adolescencia, tanto si estas medidas no han existido como si simplemente no han surtido el efecto deseado, podrán coexistir con la instalación de aplicaciones de control parental si las circunstancias lo aconsejan.

En última instancia

Ante la posibilidad de un consumo pornográfico, es muy importante haber actuado preventivamente y medir bien los pasos. Si la preocupación asedia a los padres, es muy necesario identificar claramente y sin errores si se encuentran ante una sospecha o ante un hecho consumado, pues tendrán que actuar en consecuencia. Un control ‘espía’, ya sea en forma de aplicación o de ‘padre husmeador’, nunca será aceptado por el menor y no debería aplicarse en la fase preventiva. Debería reservarse solo para los casos donde todas las acciones hayan fallado y siempre en combinación con otras medidas educativas y terapéuticas fuera de la esfera digital.

No me parece acertada la práctica de aumentar la dosis de tecnología para resolver problemas que la tecnología ha creado o ha contribuido a crear. Esta carta puede quedar reservada para situaciones extremas.

Un caballo de Troya

En pleno auge de la web 4.0, la mejora de la seguridad y de la protección de la privacidad deberían ser el objetivo prioritario de usuarios, empresas y legisladores. Pero la realidad es que las empresas no dudan en invadir privacidades en aras de sus beneficios. No es de extrañar, pues su principal negocio consiste en dar forma comercial a estas privacidades, consentidas o no, y el precio a pagar por este tipo de invasiones acostumbra a ser muy inferior al de su beneficio. Tampoco se aprecia una gran oposición por parte del usuario, ni de gobiernos y legisladores.

Los padres concienciados deberán, pues, beneficiarse de su uso al mismo tiempo que protegerse de él. La idea de que Apple escanee los dispositivos móviles no parece nada halagüeña, pues podría significar abrir una puerta todavía más amplia a la invasión de la privacidad del usuario.

Solo podremos desarrollarnos por el mundo digital en condiciones de seguridad si adoptamos una actitud informada y crítica y somos capaces de trasladarla a nuestros hijos.

 

 


 

 

Gerard Vilanova Three Points

Gerard Vilanova

Comunicador, formador y divulgador digital. Impulsor de TIC ACTIVA

Entradas relacionadas

Informe: Reinvención de la industria del entretenimiento en la era de la Transformación Digital

23/09/2022
En este informe, Inesdi & Three Points, indagan sobre el presente y futuro de la digitalización en el ocio.

Three Points presenta el Think Digital Report

23/09/2022
Three Points presenta el Think Digital Report, un barómetro en el que, gracias a la participación de todos los asistentes del congreso, se ha analizado el grado de madurez digital de las empresas en España y LatinoAmérica.

¡La nueva edición de Think Digital Summit ya está aquí!

23/09/2022
El Think Digital Summit es un congreso online y 100% gratuito que busca reflexionar cómo la tecnología puede dar respuesta a los retos actuales. El evento tendrá lugar entre el lunes 15 de noviembre y el viernes 19 de noviembre, y podrán acceder todos aquellos que se registren en nuestro sitio web.

© Three Points The School for Digital Business. Planeta Formación y Universidades. Todos los derechos reservados.
Por cualquier consulta, escríbanos a info@threepoints.com

© Three Points The School for Digital Business. Planeta Formación y Universidades. Todos los derechos reservados.
Por cualquier consulta, escríbanos a info@threepoints.com